
Hoy colocaron las decoraciones navideñas en casa. Acá se comparte la creencia del resto del mundo en que el nuevo concepto estético debe recordarle al visitante que es Navidad, sea cual fuere su creencia y asumiendo que tiene una capacidad de retención de 10 segundos o menos (como muchos de mis amigos). Pero hay veces en que esta sobria, lógica y sin duda alguna necesaria instalación de estatuitas de hebreos y cosas verdes, se lleva a límites donde uno se cuestiona si realmente vale la pena llevar la Navidad a todas partes.
Y quiero decir a todas partes.











