Por cierto, el punto en contra de pasártela en línea, configurando y desconfigurando, armando y desarmando, recuperando todos los años de privación de un sistema de entretenimiento doméstico y nutriéndose de junk food en la red de redes, es que te olvidas de chequear lo que pasa más cerca de casa. Ayer se me olvidó, pero hoy recapitulamos:
Envidiable la ostra con la que puede contar los hechos
Lástima que no estamos mucho mejor:
Así que, niños, aléjense de la política.
Que Dios nos ayude.


