Posts, Zona Geek

Sam Vimes y Zanahoria

vimes2.jpg

“Había asesinos en prácticas en las calles que discurrían alrededor del recinto gremial*, todavía muy ocupados barriendo escombros.- Asesinos a la luz del día -gruñó Vimes-. Me asombra que no se conviertan en polvo.
– Eso les pasa a los vampiros, señor -dijo Zanahoria.
– ¡Ja! ¡Tienes razón! ¡Asesinos, ladrones con licencia y putos vampiros! ¿Sabes, muchacho? Hubo un tiempo en el que esta era una gran ciudad.

Sin darse cuenta de lo que hacían, los dos empezaron a andar al mismo paso… a proceder*.

– ¿Se refiere a cuando teníamos reyes, señor?
– ¿Reyes? ¿Reyes, dices? ¡Demonios, no!

Un par de asesinos se volvieron a mirarle con sorpresa***.

– Te diré una cosa -dijo Vimes-. Un monarca es un gobernante absoluto, ¿no? El mandamás…
– A menos que sea una reina -dijo Zanahoria.

Vimes lo fulminó con la mirada, y luego asintió.

– De acuerdo, o la mandamasina.
– No, ese término únicamente se le podría aplicar si se tratara de una mujer joven. Las reinas siempre tienden a tener bastantes más años. Tendría que ser una… ¿una mandamasarina? No, eso es para las princesas que son muy jóvenes. No. Mmm. Una mandamasa, creo yo.

Vimes se detvo. Hay algo en el aire de esta ciudad, pensó. Si el Creador hubiera dicho ‘Hágase la luz‘ en Ankh-Morpork, no hubiese llegado más allá de eso porque todo el mundo habría empezado a preguntar ‘¿De qué color?'”

Hombres de armas (Men at arms)
Terry Pratchett, 1993

 

Epílogo: Si la realidad no llega a superar a la ficción, se llevan unas carreras nariz a nariz. Escogí un pasaje sobre deliberaciones fuera de lugar para dar pie a esta nota de Eduardo Adrianzén. ¡Léalo… aaantes que se lo bajen!

* El patricio de Ankh-Morpork concede a los gremios potestad sobre sus miembros y sus asuntos a cambio de que ellos regulen sus actividades por cuotas anuales. El gremio de ladrones tiene su cuota de robos, el de asesinos de muertes, el de alquimistas de explosiones, el de mendigos de… mendigación, etcétera. (Gallín!)
** Dígase del estilo de locomoción bípeda de cualquier guardia, gendarme o policía del universo. (G!)
*** Muchos asesinos venían de familias aristocráticas. Todos asesinos certificados,  como nuestros políticos y diplomáticos. (G!)

Anuncios