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Los Exiliados 4 – Rey Hiperión

hyperionCuando Roy Thomas y Sal Buscema quisieron enfrentar a los Vengadores de Marvel contra la Liga de la Justicia sin tener que pasar por el visto bueno de DC, crearon el Escuadrón Siniestro, en Avengers #69, de octubre de 1969. El Escuadrón vino a ser un equipo de duplicados de héroes de otra dimensión, creado por el Grandmaster (un Primigenio cuya vida consiste en hacer apuestas con otras entidades cósmicas) para resolver una de sus competencias. Uno de estos personajes era Hiperión, una especie de Superman en muchos sentidos: invulnerabilidad, súper fuerza, visión de rayos, vuelo, el último de su especie (un kriptoniano y un eterno), e identidad secreta (reportero y dibujante de historietas).

Mark Milton, el Clark Kent ultimatizado
Mark Milton, el Clark Kent ultimatizado

Hasta el momento existen tres ramificaciones posibles para la caracterización de Hiperión: Zhib Rahn (Squadron Sinister), el villano que acaba produciendo la destrucción de la Tierra, Mark Milton (Squadron Supreme), el héroe que la sobrevive y el nuevo Mark Milton (Supreme Power), que busca su camino en el medio.

Exiles #40 En Exiles aparece una versión del primero, a quien los gobiernos del mundo intentaron matar con armas nucleares, acabando con toda la vida en la Tierra en cambio. Una vez abiertos sus ojos a las infinitas posibilidades de Tierras paralelas para conquistar, Hiperión deja de obedecer las órdenes del Timebroker y a asesinar con sus rayos ópticos a quien se pusiera en su camino. Disgustado por esto, el líder de Arma X, Gambit, le hace frente pero no logra evitar la matanza de todos los mutantes de ese universo alterno ni de sus compañeros Coloso y la Visión. Todo esto ocurre durante la historia King Hyperion (Exiles #38-40 febrero a marzo de 2004).

Eventualmente los dos equipos de Exiliados se vuelven a cruzar bajo la premisade que 6 deberían morir y sólo quedaría un equipo para todas las misiones. Después de tres números de batallas (A Blink in time, Exiles #43-45), Blink logra debilitar a Hiperión teletransportando sus rayos para que destruyan su espina dorsal, mientras que Gambit da el golpe de gracia, haciéndolo explotar. Así:

Exiles 045 - A Blink in Time 03 - 16

440px-King_hyperion_El final de la saga de Hiperión no ocurre hasta Timebreakers (Exiles #62, junio del 2005). Después de una serie de decisiones irracionales del Timebroker, incluyendo una visita más a la Age of Apocalypse para reclutar al villano Holocaust, los Exiliados de turno usan el Cristal M’Kraan (nexo de todas las realidades) para identificar la fuente de los mensajes de su guía interdimensional. Al ingresar descubren el Panopticrón, el Palacio de Cristal gobernado por bichos inteligentes que, estudiando las realidades alternas, ocasionaron en un principio todas las anomalías que los Exiliados y Arma X tuvieron que reparar (de ahí el nombre de Timebreakers).

Peor aún, los Exiliados caídos en acción quedaban almacenados en un estado de congelamiento porque no podían ser devueltos así a sus hogares. Entre ellos estaba Hiperión, que logró escapar gracias a que sus células seguían absorbiendo energía y su cuerpo se curó solo de las heridas aparentemente mortales que le hiciera Gambit. Se desata la batalla por liberar el Palacio de Cristal, donde muere Namora (que logró romperle el cuello) y Mimic (que lo atacó combinando el poder de Coloso con la supervelocidad de Northstar) queda malherido en su estado de acero orgánico. Fue el mutante Beak quien invocó a dos Hiperiones de diferentes realidades para detener al villano.

Exiles 065 (2005) (puar-DCP) 02_03

Al final del arco, el Hiperión malvado es abandonado en su Tierra natal y deshabitada, mientras los Exiliados deciden hacerse cargo del Panopticrón, que se convierte en la base de operaciones del número 66 al 100, y luego durante New Exiles (marzo 2008). Lo que siempre me fascinó de la saga de Hiperión, aparte de los efectos radicales que tuvo su paso por la serie, es el poder ver al estilo What If…? lo que podría hacer uno de los personajes más populares y gastados del cómic americano, como Superman, desatado y entregado a sus caprichos más básicos. Sin miedo a los efectos a largo plazo, sin decoro ni respeto por las creaciones e historias ajenas. Un vale-todo de acción superheróica.

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