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Camino a Siege 2: La caída de los mutantes

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El año 2005, mientras Quesada y compañía todavía estaban reajustando el curso del Universo Marvel después de los estragos ficticios y el éxito comercial de Avengers Disassembled, quedaba en la historia anterior un cabo suelto que podría revertirse por completo, inutilizando toda la trama de Bendis y sus planes al muy largo plazo. Es por eso que con un mínimo de tiempo entre megaeventos ocurre House of M, o Dinastía de M, la historia donde Wanda Maximoff, también conocida como la Bruja Escarlata, hija de Magneto, ex-terrorista mutante, ex-Vengadora, y responsable de la destrucción de dicho equipo, cambiaría una vez más el mundo de nuestros superhéroes para siempre.

Buscando demostrar un poco de proactividad, los equipos combinados de los Astonishing X-Men y los miembros de los Vengadores que todavía operaban individualmente se dirigen a la isla mutante de Genosha, donde Charles Xavier mantenía oculto a Magneto y a su hija mientras trataban de devolverle la cordura. El objetivo era decidir el futuro de la Bruja Escarlata, capaz de alterar la realidad a voluntad pero psicológicamente inestable. Ante la posibilidad de que la única solución viable fuera la muerte de Wanda, alguien la toma de su habitación y la convence de reconstruir el mundo de modo que los deseos de todos se vuelvan realidad.

El resultado fue:

  • La comunidad mutante se integró al mundo y esto llevó a su proliferación y ascenso en todos los ámbitos de la sociedad. En este contexto los Hombres-X no eran necesarios, y muchos de ellos llevaban vidas normales además de trabajar en organizaciones como S.H.I.E.L.D. o las Naciones Unidas. Colossus era un granjero en Rusia, Cíclope era piloto comercial y Emma Frost una psicoterapeuta. Sapo, Wolverine, Rogue, Mística, Nightcrawler, Sebastian Shaw, y los Nuevos X-Men operaban juntos en S.H.I.E.L.D., Gambito era un ladrón común, Mr. Siniestro tenía una granja de transgénicos y criaba a un Cable bebé, Apocalipsis gobernaba un territorio al norte de África, Charles Xavier estaba muerto, y Magneto y su familia gobernaban a todos los mutantes desde Genosha.
  • En un mundo lleno de post-humanos, los Vengadores tampoco hacían falta como equipo. El Capitán América no se había congelado en el Ártico y había envejecido tranquilamente. Iron Man fabricaba armas y tecnología para el régimen de Magneto, además de participar de combates en armadura contra oponentes como Johnny Storm y Flash Thompson. Ms. Marvel era la máxima heroína de este mundo, conocida como Capitana Marvel. Hawkeye (resucitado), Luke Cage, Capa y Puñal, la Gata Negra, Moon Knight, Iron Fist y otros dirigían un movimiento subterráneo de resistencia. Hank Pym trabajaba para la Bestia, Henry McCoy, e intentó crear una bomba biológica para destruir mutantes. Y Spider-Woman cubría la plaza humana en la Guardia Roja de S.H.I.E.L.D.
  • El resto de héroes vivían sus propias aventuras. Spider-Man era una estrella de cine y luchador profesional. Los Cuatro Fantásticos murieron en su primera misión y Doom había formado a su propia “familia” usando ciencia y hechicería. Los Thunderbolts clásicos pertenecían al ejército de la Dinastía de M, trabajando en secreto para la resistencia humana. La Pantera Negra luchaba contra Apocalipsis y los asesinos de Magneto, incluído Sabretooth. Y Hulk aprendió suficiente autocontrol de los aborígenes australianos para apoderarse de la isla continente junto a Monica Rapaccini, la lideresa de AIM.

En un mundo perfecto, donde todos estuvieran demasiado ocupados viviendo sus fantasías como para sospechar que algo andaba mal, el poder curativo de Wolverine (quien recupera todos sus recuerdos y los reconoce como contradictorios con esta realidad) y las habilidades misteriosas de la pequeña Layla Miller (quien debuta en esta serie) sirven de catalizadores para reunir a los héroes y dirigir un ataque contra el castillo de Magneto, de quien sospechan es responsable de la situación.

La verdad resulta ser peor aún: la persona culpable de manipular a Wanda para crear la HoM es su hermano Pietro, el Vengador y Hombre-X superveloz conocido como Quicksilver, quien cansado de ver el sufrimiento de su familia y los mutantes en general ideó el plan para darles a todos lo que querían. Enfurecido con él, Magneto lo ataca con trozos grandes de metal hasta que la Bruja Escarlata lo detiene, y en un ataque de furia decide eliminar a todos los mutantes de la Tierra.

Lo que ocurre a continuación será llamado en adelante el Día-M, la mañana en que millones de mutantes perderían sus poderes. Pero eso es material para otro post. Ahora debemos entender qué significaba en el gran plano todo este alboroto del House of M.

La explicación del Día-M viene de la necesidad editorial de poner las cosas interesantes con los nuevos personajes, ya que se estaba machacando demasiado el recurso en los últimos años (gracias, Grant Morrison). Así, desde el 2006 y aunque pareciera más, el Universo Marvel tuvo casi cero mutantes nuevos (Layla Miller, Romulus, Hope, Vulcan y Darwin son algunas excepciones) y redujo los potenciales 6 millones de personajes de este tipo a menos de 300 hasta la fecha. De esta manera los mutantes volvieron a ser una minoría significativa y en verdadero peligro de extinción en lugar de una comunidad emergente, se buscaron formas diferentes de explicar el origen de los personajes nuevos (como los Hijos de la Bóveda) y la autopreservación se convirtió en la fuerza motora de todos los títulos con una X en la portada. Por último, debido a la desaparición temporal del Profesor X, Magneto, Quicksilver y la Bruja Escarlata, los guiones se dispararon en múltiples e innovadoras direcciones, de modo que repuntaron el nivel decreciente que llevaba la franquicia en los últimos años.