Periodismo, Posts

Despidos y líneas editoriales

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Una de las peores cosas que le pueden pasar a un medio es convertirse en noticia. Eso de autoproclamarse el “cuarto poder” pierde credibilidad cuando los trapitos sucios de casa se ventilan en público. Y la última década y algo, que yo recuerde, no ha pasado un año sin que alguno de estos pleitos internos se filtre al mundo exterior. Tenemos los negociados para controlar canales y periódicos durante el fujimorismo, la posterior revelación de estos negociados y el cambio de propietarios (irregularidades incluidas), que configuraría más o menos la actual estructura de medios en Perú, y en los últimos años cambios de directores, productores y presentadores en diarios y televisión, amparados en las líneas editoriales.

Para bien o para mal, algunos no pueden moverse sin levantar polvareda.
Para bien o para mal, algunos no pueden moverse sin levantar polvareda.

Entre tanta revolución, los que siempre acaban pagando pato son los periodistas. Hace unos años El Comercio y Perú21 tuvieron un sacudón en medio del caso Petroaudios, columnistas renunciaron, otros llenaron el vacío, y Augusto Álvarez Rodrich fue el estoicismo personificado mientras otros más sensacionalistas declaraban el apocalipsis de la libertad de prensa. Pero el resto siguió trabajando. Más recientes son las salidas aparatosas de Beto Ortiz, Jaime BaylyCarlos Álvarez, por mencionar algunos. Y el problema es que nos enteramos, y eso acaba degradando la imagen tanto de los medios como de los periodistas.

Puertas, Montero y Jara, los protagonistas del último culebrón detrás de cámaras.
Puertas, Montero y Jara, los protagonistas del último culebrón detrás de cámaras.

El último caso, a la fecha, es el despido de la directora general de noticias de América y Canal N, Laura Puertas, seguida de los productores Patricia Montero y José Jara, de Canal N, ambos canales parte del Grupo El Comercio, dentro del conglomerado Plural TV (El Comercio + Perú21 + Trome + Gestión + América Televisión + Canal N + La República). Montero ha alegado que  la medida se ha tomado en respuesta a que ella trataba de humanizar en sus notas al candidato Ollanta Humala, cuando la posición del medio en la segunda vuelta estaba tirada a favor de Fujimori (que se infiere es por un temor a la intervención de un gobierno nacionalista). Al poco tiempo, Mirko Lauer renunció al Consejo Consultivo Editorial de América, y otros periodistas planean dar también un paso al costado (aunque 3 días después de la renuncia siguen saliendo columnas de Lauer). Tratando de expresar de forma ambigua algo, los periodistas de Perú21 han dejado de firmar sus notas (una particularidad del medio). Los principales conductores de Canal N, sin embargo, se pronunciaron en defensa del canal y de las garantías de que se mantendría su libertad de expresión:

Hay varias lagunas en estas historias, aún tratando de ensamblar las recopilaciones de Caretas y Poder 360º, que me parecen las más completas. Por ejemplo, la conformidad de todo el grupo El Comercio con la parcialización hacia Toledo y luego, tras su declive, hacia PPK. La incoherencia de minar la estabilidad de tu propio medio ante una oferta de gobierno que no la amenaza directamente pero incluye un reordenamiento impreciso que bien podría terminar fragmentando el grupo Plural TV. La necesidad de embarrar a los García Miró / Miró Quesada por defender sus intereses de empresa ligándolos a un fujimorismo militante, lo que demuestra una radicalización necia en la misma concepción de la política peruana de los críticos (“o estás conmigo o estás con ellos”). Qué hace Fabricio Torres, ex editor de la tan criticada web de El Comercio, a cargo de un canal noticioso de 24 horas. Qué hacen los periodistas mismos actuando como si desconocieran los intereses y la línea editorial del periódico y haciéndose las víctimas por un proceso que no tomará más de mes y medio (después de las elecciones el resultado es prácticamente inapelable). Si pretendieran ser neutrales, informarían con neutralidad y su opción electoral no debería tener nada que ver con su trabajo, por tanto no habría por que renunciar.

Replico algunas reflexiones que se publicaron en el Diario Correo hace un par de días, en desorden:

1) Si eres un directivo ocupando un cargo de confianza y te la retiran, pues lo digno y lo profesional es renunciar inmediatamente y no permanecer hasta que te echen.

2) Me parece de quinta revelar públicamente conversaciones privadas que se han mantenido con otros miembros de la empresa o compañeros de trabajo. La infidencia y la deslealtad son las cosas menos profesionales que existen. Nunca escupas a la fuente donde has bebido.

3) No comprendo los discursetes y escritos solemnes de desaprobación o las alharacas y pataleos públicos sobre determinadas políticas de la empresa donde uno trabaja. Si no estás sustancialmente de acuerdo, pues lo tratas internamente (la discreción a menudo rinde más que el figuretismo), y si no concuerdas, pues te vas.

4) Los periodistas no tenemos corona. Como cualquier profesional, estamos sujetos a despidos. El puesto no es nuestro para siempre. En suma, no somos “seres excepcionales” (aunque muchos se crean eso).

La salida de personal de cualquier medio no debería ser nada del otro mundo. Pero ensombrece el panorama respecto a la independencia y la veracidad de lo que nos dicen. Mancha el lugar donde uno trabajó y la reputación de los ex compañeros que permanecen haciendo lo mejor que pueden. Y finalmente, te cierra las puertas de regreso en un futuro. Si hay algún propósito en el espectáculo que genera todo esto, tiene que ser influir en alguien, no sé si al público para que dé su confianza a otros medios, o a los propietarios para que cedan en sus reclamos, o a los colegas para boicotear los canales desde dentro. Veremos cómo se desarrolla la historia las próximas semanas (si es que va a algún lado).

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Industrias Culturales, Medios Digitales, Posts

La palabra impresa sobrevive mientras los medios digitales se mueven lento

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Leía los Cinco mitos sobre la Era de la Información en The Chronicle, y fue con gusto que encontré una visión realista pero conciliadora del presente y futuro de la información tanto digital como impresa. Partiendo de la premisa que el libro no ha muerto, Robert Darnton intenta aplacar el ánimo juvenil y progresista de firmar los obituarios de las imprentas, a la vez que demuestra de qué maneras el papel seguirá siendo un soporte predominante en la difusión de datos e ideas.

Existen áreas del conocimiento, en pleno siglo XXI, donde la tinta y papel son las pruebas irrebatibles de contratos, acciones de compra, resoluciones oficiales o comunicados administrativos (públicos y privados). Como bien menciona Darnton respecto al postulado de que toda la información está disponible en forma digital, “el absurdo de esta afirmación es obvio para cualquiera que haya investigado en archivos. Sólo una pequeña fracción del material de archivo ha sido leída, mucho menos digitalizada (…). Google estima que hay 129’864,880 libros en el mundo, y sólo ha digitalizado 15 millones (o un 12%)”. Eso es algo que pude comprobar trabajando desde el Estado peruano: aún contando con un fondo editorial muy rico en títulos (investigaciones sobre la realidad peruana que ahorrarían mucho tiempo a ciertas comisiones) y un área de digitalización, no se da abasto para ofrecer todos los libros editados por el Congreso de la República de la manera que lo haría un Google Books. Además, en las últimas elecciones me pareció absurdo que TODOS los partidos y canales de televisión tuvieran a la mano los resultados antes de que estuvieran disponibles en los respectivos sitios web, dejando claro que la prioridad de nuestros medios sigue siendo tener la primicia para vendérsela al anunciante, antes que el dato fidedigno y oportuno para el ciudadano.

Cada vez hay softwares más potentes de reconocimiento de caracteres (OCR). Sin embargo todavía tenemos que restaurar y digitalizar los libros hoja por hoja.
Cada vez hay softwares más potentes de reconocimiento de caracteres (OCR). Sin embargo todavía tenemos que restaurar y digitalizar los libros hoja por hoja.

La información en medios digitales puede ser aún más rápida y relevante que aquella que nos ofrecen la radio y la TV (ni hablar de los periódicos). Se entiende que exista un nicho de trabajo para digitalizar ediciones de libros antiguas, pero lo que no se entiende es quién lo llena. ¿Será que culturalmente no existe la vocación de recuperar el conocimiento menos conocido o menos popular? ¿Es más conveniente que prevalezca cierta información en la Red mientras otras fuentes toman la ruta espiral hacia más y más olvido? ¿O es tan simple como decir que no hay beneficio en digitalizar, por ejemplo, una tesis universitaria o un archivo municipal?

Volúmenes de volúmenes. Una buena oportunidad de trabajo para los obsesivos compulsivos en busca de un nicho de mercado.
Volúmenes de volúmenes. Una buena oportunidad de trabajo para los obsesivos compulsivos en busca de un nicho de mercado.

Los nuevos criterios de valor en el comportamiento de audiencias digitales son los contenidos portátiles, perpetuos, personalizables y participativos (materia de un futuro post). Pero según el artículo de Darnton existen formas de edición en impresos que permiten estas características, pasando sólo como algo instrumental por las herramientas electrónicas. Los libros de papel son en sí más difíciles de destruir, y las tecnologías de print-on-demand los hacen virtualmente ubicuos y personalizables. Los libros electrónicos son a la larga más eficientes y se integran a funciones eminentemente digitales como notas interactivas o compartir citas en redes sociales. Debemos encontrar el valor que cada uno pueda aportar: información digitalizada contra calidad del libro y el libro objeto, por ejemplo. El futuro se tratará de balancear y complementar ambos soportes.

Foto de cabecera: Lancaster Libraries.
Películas, Posts

Volver al Futuro y Star Wars: Do’s y Don’t’s de los clásicos digitalizados

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Pocas películas pueden despertar el suficiente interés del público como para que los estudios se tomen el trabajo de hacer un relanzamiento del estilo de Volver al futuro A 25 años de su estreno (julio de 1985), la historia de Marty McFly y el ‘Doc’ Emmet Brown no sólo reaparece con un boxset restaurado y remasterizado, sino que agregó al recuerdo nostálgico de una de las mejores películas en varios géneros y subgéneros la posibilidad de son nuestros cines los que exhiben la primera parte, y habiéndola visto anoche, debo decir que da mucho más gusto de lo que esperaba (y como fanático de la serie, tenía las expectativas bastante altas).

Hasta donde recuerdo, no veía en el cine una película restaurada y remasterizada por medios digitales desde la no tan bien recibida reedición de trilogía original de Star Wars, en 1997. Como puntos comunes, crecí alucinado con ambas trilogías, con los mundos que reproducían y la facilidad que la tecnología, casi magia, daba para saltar entre uno y el otro, ya fuera a través del tiempo o del espacio. Y una similitud muy particular: ambas eran películas que sólo había visto en televisión, con abundantes repeticiones a través de los años y cortes comerciales ocasionales. Así que para hacer el viaje de ida y vuelta entre la experiencia televisiva (video incluído) y la cinematográfica, el material original debe ganar en atención al detalle, aprovechar la inmersión que ofrece la sala de cine y negociar con la expectativa que mencionaba, alta para que uno se tome la molestia de trasladarse al cine, pagar una entrada y confinarse durante casi dos horas a ver algo que ya conoce.

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¡Gran Scott! ¡25 años después y los libios todavía dan miedo, Marty!

Creo que por ello la digitalización de Star Wars no funcionó en su momento. George Lucas, pensando en lo que no pudo hacer para enriquecer el paisaje de esa galaxia muy, muy lejana, quiso darse el gusto aprovechando todo el control que le daban sus empresas en el Rancho Skywalker. Y el público no esperaba aquello. El núcleo de Star Wars ha sido el viaje del héroe en tanto estructura y la dicotomía del bien y el mal como caras de una misma Fuerza como trasfondo filosófico-pop. No los efectos especiales ni el uso intensivo de CGI.

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Pero viendo el lado bueno, ¡tuvimos a la Max Rebo Band!

En Volver al Futuro, en cambio, la cinta se apoya más en recursos narrativos y de género (comedia de enredos, comedia adolescente, ciencia-ficción, película de época), donde mientras más inmerso puedes reconocer más detalles y disfrutar la proyección como ninguna pantalla LED o proyección de auditorio podría (aunque le concedo el beneficio de la duda al HD). Por ejemplo, la secuencia inicial de los relojes en el hogar del ‘Doc’ Brown, que define el tema del tiempo con todas las variaciones que le damos, el tipo de personaje, su situación financiera, y uno que otro detalle sobre partes futuras de la trilogía, no se lee tan bien en un formato más pequeño sin usar el botón de pausa (y eso ya le resta a la película). Planos como el primer regaño de Strickland a Marty, la expresión del joven George McFly al confrontar a Biff, y la secuencia del relámpago se sienten quizá hasta más emocionantes que la primera vez.

Si apelamos a la magia del cine para referirnos a la manera en que nos transporta a las situaciones más intensas e increíbles, nos hace falta un término para explicar cómo un truco que conocemos de cabo a rabo y hemos visto tantas veces sigue siendo igual de efectivo.

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Reunión del elenco de la trilogía por el 25 aniversario.

Leer también:

“Volver al Futuro”: 10 motivos para verla de nuevo luego de 25 años

INFOGRAFÍA: Futuro, pasado, presente y… (El Comercio)

Medios Digitales, Posts

Pantallas híbridas para revitalizar los libros electrónicos

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Los seres humanos somos criaturas de costumbres. Si en algún plano existencial tenemos un espíritu o conciencia colectiva como especie, tal vez podríamos explicarnos cómo no podemos desprender de las formas basadas en el papel. Después de 5 mil años de uso del papel y a unos nada despreciables 5 siglos y medio de la invención de la imprenta, nuestros medios audiovisuales y electrónicos siguen empleando metáforas y formatos inspirados en impresos. Aún los fabricantes de tablets buscan emular las proporciones de una revista mediana, contando con suscripciones a diarios, revistas y la venta de e-books como parte de su oferta de consumo. Para los periódicos en lugares donde la penetración de e-readers ya alcanza cantidades atractivas, es indispensable tener una app para iPad, seguida en ese orden de una versión Android y una suscripción para Kindle.

El New York Times, en edición impresa y para Kindle.
El New York Times, en edición impresa y para Kindle.

Es justo el lector estrella de Amazon (así como otros en la categoría, llámense Nook, Sony Reader, etc.) el que se vio golpeado tras el primer brote de tablets con capacidades multimedia y pantallas multitouch. El principal argumento de Amazon contra la implementación de una interfaz táctil es que las capas adicionales que serían necesarias volverían la pantalla reflectante, quitándole al papel electrónico la ventaja diferencial de poder leerse bajo luz directa (el Sony Reader tiene un modelo táctil, que sin embargo carece de conectividad).

Capas en una pantalla de tinta electrónica. Casi no hay intermediarios entre el ojo y la cápsula pigmentada.
Capas en una pantalla de tinta electrónica. Casi no hay intermediarios entre el ojo y la cápsula pigmentada.

La otra desventaja, para la que ya parece haber solución, es el color. Hace unos días salió publicada una patente de 2009 de Apple para fabricar una pantalla híbrida, combinando la facilidad de lectura y el ahorro de energía del e-book con la capacidad de reproducir imágenes e incluso video de los actuales dispositivos LCD. La estadounidense Qualcomm ya ha introducido en el mercado asiático la tecnología Mirasol, utilizando un tipo especial de reflectividad para producir color con ahorro de energía.


Video de demostración de una pantalla Mirasol, abril de 2010.

En términos de medios, eso podrá significar la introducción de lectores electrónicos más baratos y más atractivos, capaces de competir a un mayor nivel con las tablets y quizá de recuperar su lugar en el mercado (ya los iPad sobrevivirán de otras aplicaciones, a lo mejor acercándose más a la funcionalidad de laptops). Es decir, habrá mayor capacidad de acceder a ediciones de periódicos para estos dispositivos y, más importante, disposición a pagar por suscripción, algo que los medios en línea necesitan para hacer rentables sus ediciones digitales.

Películas, Posts

La industria del cine más allá de la taquilla

Tron Legacy - 5

Tenemos mucho que aprender sobre cómo exprimir hasta la última gota de una franquicia a la manera Disney, hasta el punto de volverse a prueba de balas bajo las condiciones adecuadas. Por el momento, la reciente Tron: Legacy, con un presupuesto aproximado de 170 millones, no ha generado aún más de 2 millones de ganancia en taquilla en los Estados Unidos, y sin embargo The Walt Disney Company ha mantenido su decisión de rodar una tercera parte, además de atracciones como ElecTRONica y la futura montaña rusa para un parque en Shangai (otra en Tomorrow Land no parece mala idea, tampoco), y la precuela animada Tron: Uprising para Disney XD (a la manera de Clone Wars).

ElecTRONica ofrece la experiencia de la película en Disney California dentro de ambientes de dance club y arcade.
ElecTRONica ofrece la experiencia de la película en Disney California dentro de ambientes de dance club y arcade.

Hay que reconocer, eso sí, los méritos de Tron: Legacy. El director Joseph Kosinski se ha convertido en el cineasta primerizo con mayor recaudación mundial, superando a J. J. Abrahms con Misión Imposible 3. Y la banda sonora hecha por Daft Punk tiene 615 mil copias vendidas, con un disco de remezclas en marcha para vender con las ediciones en DVD y Blu-Ray.

Tron: Legacy R3CONFIGUR3D ofrece mezclas de M83, Paul Oakenfold, The Crystal Method, Sander Kleinenberg, Moby, entre otros.
Tron: Legacy R3CONFIGUR3D ofrece mezclas de M83, Paul Oakenfold, The Crystal Method, Sander Kleinenberg, Moby, entre otros.

Con la salida de las ediciones en home video, de acuerdo a Graeme McMillan de Spinoff Online, los resultados de taquilla han dejado de ser relevantes en el manejo de franquicias del tamaño de Tron. Debido a que la expectativa de vida de un film en cartelera es baja (8 semanas a lo mucho), el aumento de recaudación depende del video-on-demand en TV (DirecTV), computadoras (Netflix, Amazon), consolas de videojuegos (PS3, Wii, XBox 360) y ahora móviles (iTunes), además de las ventas en disco (DVD, Blu-Ray). Esa es una verdad que Disney ha conocido desde mediados de los 80’s, con la venta de clásicos en VHS.

El lanzamiento del 5 de abril incluye tanto la versión 3D como la reedición de la película original de 1982 y el soundtrack remezclado.
El lanzamiento del 5 de abril incluye tanto la versión 3D como la reedición de la película original de 1982 y el soundtrack remezclado.

La segunda razón según McMillan para olvidarnos por completo de la recaudación en taquilla es el sesgo del precio de entradas para ediciones 3D y IMAX. En los Estados Unidos pueden superar entre un 50 a 100 por ciento el precio de la entrada regular, dependiendo de la cadena de cines. En Perú, una entrada a sala 3D puede costar entre 15 (Cineplanet Comas) y 25 (Cineplanet Alcázar) soles, contra un rango de S/.8.50-18.50 en entradas regulares en la misma cadena. Así, películas con menos audiencia dan un éxito aparente, pero nada más. Como contraparte, los resultados en taquilla de Cómo entrenar a tu dragón de Dreamworks demostraron que películas con números menos espectaculares pero afluencia pareja de público pueden dar resultados sorpendentes.

En realidad creo que el problema de la gente involucrada en el mundo cinematográfico en el Perú y Latinoamérica (aunque México y España parecen relajarse más) es que se toman muy en serio su arte, pero les falta una inyección casi letal de capitalismo. Necesitamos películas que alimenten una industria, o en palabras del bueno de Ben Affleck: “tienes que hacer la película segura, después hacer la película artística… y a veces la película porque le debes a tu amigo”. El futuro no está en ingresos de taquilla ni mucho menos en festivales elitistas. Acá nos faltan películas que sobrevivan a la exhibición en salas, que se quieran volver a ver. Y eso será tema de otro post.

Medios Digitales, Periodismo, Posts

Del periodismo impreso a periodismo digital: Un largo camino todavía

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A nivel mundial, el periodismo, y la comunicación en general han colocado cada vez más atención y entusiasmo a los avances tecnológicos y a la digitalización de casi todos los procesos de nuestro trabajo. Vamos, que nos gusta la idea de que cada vez será más fácil y confortable trabajar en la nube desde casa o un café que en la misma oficina. Pero también es cierto que la impaciencia nos puede llevar a pronósticos precipitados, y ahí es cuando artículos como Five Myths about the Future of Journalism, (Tom RosentielWashington Post), me resultan un contrapeso adecuado a tanto optimismo anticipado.

Rosenstiel (fundador y director del Project for Excellence in Journalism) demuestra, para empezar, que el protagonismo de los medios tradicionales es todavía arrollador contra los esfuerzos por descentralizar la información periodística. Aunque Internet es la segunda fuente de noticias en Estados Unidos después de la televisión, todavía el 81% del tráfico se dirige a contenidos procedente de medios tradicionales. En cuanto al crecimiento de inversión publicitaria, de 26 billones de dólares destinados a publicidad online en 2010 (primer año en que este rubro supera a los medios impresos), menos de un 20% corresponde a organizaciones de noticias. En comparación, el uso de motores de búsqueda, video, social media y el clásico banner se llevan las tajadas más grandes.

Fuentes de noticias favoritas a Enero 2010 (stateofthemedia.org)
Fuentes de noticias favoritas a Enero 2010 (stateofthemedia.org)

En cuanto a la generación de contenidos, aparentemente las notas de mayor calidad e interés pueden no llevar a mejores resultados para las cuentas de los medios de comunicación. Aquí un mejor conocimiento de comportamiento de audiencias puede darle la mano ganadora a una redacción sobre el clásico “gancho” noticioso (y es una verdad incómoda). Es la clase de data que Google, Twitter, Apple y Facebook, entre otros, llevan años granjeando y no siempre por las buenas. Por el lado bueno, la aparente tendencia a la hiperlocalidad, a pesar de haber dado experiencias positivas, no apunta a convertirse en la norma, con la cantidad de cambios radicales en el flujo de trabajo que eso implicaría en un mundo laboral ya afectado por cambios tecnológicos y económicos.

Contenidos más consultados en móviles a Enero 2010 (stateofthemedia.org)
Contenidos más consultados en móviles a Enero 2010 (stateofthemedia.org)

Por último, un punto muy discutible será la proyección de crecimiento y disminución del tiraje de diarios. La estadística que cita Rosentiel da balance positivo en la circulación mundial, aunque según otras fuentes la tendencia es a la baja. Este equilibrio aparente se explica por la gran cantidad de nuevos lectores en países desarrollados que luchan contra el analfabetismos, acompañados de una baja penetración de Internet, a la par de que siguen ganando más en proporción por ventas que los países desarrollados, cuyo modelo de negocio se basa en publicidad. Un alivio temporal, pero que debería dar tiempo a la empresa periodística para encontrar un rumbo.

Entre tanto buzz que predomina en esta época de gurús y media experts instantáneos, la verdad es que estamos todos metidos en esto, viendo y sufriendo las transformaciones casi en simultáneo. En el Perú, la experiencia más avanzada de adaptación de un medio tradicional a las exigencias de los medios digitales sería El Comercio. Sin embargo, sufre el problema de los dos Comercios: una edición impresa que da la altura del Decano de la Prensa Peruana, y una online más farandulera pero muy desentonante. Los contenidos de calidad, aunque no parecen dar resultados en las métricas y la contabilidad, aportan a la imagen del medio. Lo que un community manager recomiende a veces puede ser todo lo contrario a la prescripción del brand manager. ¿Qué pesa más en estos casos? ¿Sostenibilidad o adaptabilidad? ¿Es posible encontrar el equilibrio? El tiempo dirá.

La edición online estructura las noticias principales en una cuadrícula sin distinción de categoría, mientras la impresa mantiene la jerarquización tradicional.
La edición online estructura las noticias principales en una cuadrícula sin distinción de categoría, mientras la impresa mantiene la jerarquización tradicional.
Películas, Posts

Sucker Punch: ¿trend-setter o el último experimento bonito de Snyder?

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Este es un post de prueba. Hay una reseña a profundidad aquí.

Para los que no estén enterados, este es Sucker Punch, lo nuevo de Zack Snyder (300, Watchmen, V for Vendetta):

La interrogante viene por lo que pasó con Scott Pilgrim vs. The World. Una adaptación alucinante, con un trasfondo de videojuegos (pero más tirado a lo vintage, cabe decirlo) que pegó con ciertas audiencias pero no pegó con el resto del mundo. Y en la industria cinematográfica, el dinero siempre manda (aunque tuvo momentos buenos como Brie Larson cantando a Metric).

ACTUALIZACIÓN – 11 de abril de 2011

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Regresando de ver la película, tengo que concordar con la reseña en que la película abunda en eye-candy, tiene una banda sonora enérgica y espectacular, y logra un efecto de inmersión en el espectador no tanto por los efectos especiales, sino por el manejo de recursos de lenguaje cinematográfico más sutiles, como el laaargo silencio inicial de la protagonista, el empleo de ciertos leit-motifs para las transiciones entre “niveles”, que junto al sistema de misiones conforman la estructura de videojuego del film, y la misma incertidumbre en el espectador sobre qué capa de la realidad de Babydoll estamos observando en relación a la más “real” (tiene algo de participativo, a pesar de todo). Si Sucker Punch puede de alguna manera involucrar a un público de gamers, un público atractivo, que está acostumbrado a invertir montos respetables en entretenimiento, sin las resistencias que tuvo Scott Pilgrim y con cuatro activos más que efectivos en sus protagonistas (porque no hay forma de que te agrade Vanessa Hudgens).